El ambiente político en Chile, 1970-1989
Cuando la gente chilena votó el 4 de septiembre de 1970 por el marxista, Salvador Allende, para presidente de la república, no sabía que todo el mundo estaba atento a esta decisión. Chile había sido la democracia más antigua y estable de Latinoamérica. Hasta este punto, ningún país así había optado por el marxismo. Según Mark Falcoff, la característica sobresaliente de Chile antes de la elección de 1970, fue su éxito de replicar las prácticas democráticas de Europa y de los Estados Unidos. Sin embargo, después de la elección de Allende, se empezó a criticar a Chile por sus problemas económicos y las desigualdades sociales (Falcoff: 3). A pesar de la presión externa de los Estados Unidos y las divisiones severas de la gente dentro de Chile, el país operó bastante bien durante el primer año.
Durante el segundo año del gobierno de Allende, sin embargo, ya no se podían ignorar los problemas de inflación y escasezes de alimentos. La creciente oposición de la gente chilena al gobierno de Allende se manifestó en el paro de los camioneros el 11 de octubre de 1972 (Sigmund: 184). Dicho paro se difundió por otros sectores, involucrando a los comerciantes, y a otros grupos de trabajadores. Una segunda manifestación importante surgió como resultado de la propuesta del gobierno de una reforma escolar, la ENU (Escuela Nacional Unificada). Aunque la reforma había comenzado bajo el gobierno anterior de Frei, y hacía años que todos habían hablado de la necesidad de implementar tal reforma, el lenguaje marxista de la propuesta convirtió la ENU en otro tema sobre el cual se podía criticar el gobierno de Allende (203).
Con toda la tensión política durante esta época, no sorprendió que el 11 de septiembre 1973, el gobierno socialista de Salvador Allende sufriera un golpe militar dirigido por el General Augusto Pinochet. A las 11:30 de la mañana, empezaron a bombardear el palacio presidencial de la Moneda. Dos horas después, los políticos y los médicos salieron de la Moneda con banderas blancas y con la noticia que el presidente Salvador Allende estaba muerto (Sigmund: 244). Según el gobierno de Pinochet, Allende se había suicidado. Sin embargo, la esposa de Allende y otros lo han negado, sosteniendo que el líder marxista fue asasinado. Desde este momento hasta el plebiscito en octubre de 1988, Chile operó bajo un gobierno autoritario. Durante esta época, miles de personas fueron secuestradas, torturadas, y matadas. Todavía hay gente por todo Chile reclamando las vidas de los detenidos y desaparecidos.

Foto: Adriana Trautman-Maier, 1998.
El 6 de octubre de 1988, la gente de Chile votó para decidir si querían a Pinochet como candidato presidencial en la próxima elección. Pinochet perdió el plebiscito por una escasa mayoría, terminando, efectivamente con la dictadura (Caviedes 36).