A "La Sebastiana"


foto: Marcelo Bravo-Briones, 1999

Como "La Chascona", "La Sebastiana" narra la creación de un espacio sagrado, de una casa ideal. La construcción de "La Sebastiana" fue, para el poeta, la construcción de la casa de sus sueños. Como escribe Neruda en el poema: "La hice primero de aire. / Luego subí en el aire la bandera / y la dejé colgada / del firmamento, de la estrella, de / la claridad y de la oscuridad"(2-6). Desde su adolescencia, a Pablo Neruda le encantaba Valparaíso. Conocida por los tendederos con ropa volando como banderas contra el cielo azul durante el día y por las luces de los bares y de los clubes iluminando sus cerros en la noche, esta ciudad del puerto fue el lugar en el que encontramos su casa, "La Sebastiana". Según Marjorie Agosín, el poeta quería "La Sebastiana" para dar fiestas, y para tener un lugar en que sus amigos pudieran mirar los fuegos artificiales del Año Nuevo-no para trabajar ("A Poet's House of Happiness" 23).

Bachelard describe la construcción de una "casa de sueños" como el deseo de recrear y mejorar el espacio de seguridad y de felicidad de la niñez. Es, de una manera, una manifestación de nuestro deseo como adultos de continuar soñando y afirmando que vamos a hacer lo que todavía no hemos logrado (The Poetics of Space 61). Con este fin, la casa ideal debe poseer las virtudes de una casa buena. Por lo tanto, el soñador se preocupa de todos los detalles (65-68), como describe Neruda del proceso de pintar su "Sebastiana": "Entonces la pintura / llegó también lamiendo las paredes, / las vistió de celeste y de rosado / para que se pusieran a bailar" (41-44). Para el que busca realizar un sueño con la creación de su casa, nunca se alcanza la perfección. En el poema, Neruda escribe : "pero, no basta, dijo el Constructor, / falta cemento, vidrio, fierro, puertas" (15-16). Según Bachelard, lo incompleto de la casa de los sueños es necesario para permitirle al constructor continuar soñando, pues, si la casa estuviera completa, llevaría a pensamientos serios, y no al ensueño (61).

A Neruda le importaba mucho la estructura de sus casas. Por eso, construyó "La Sebastiana," para que reflejara la personalidad de Valparaíso. Los cinco pisos de la casa tienen la forma de una concha, y sus escaleras se parecen a las calles angostas que se encuentra en toda la ciudad. Su decisión de construirla en forma de concha es importante por dos razones. Primero, demuestra su deseo de vincular su casa con la naturaleza. Una concha es una vivienda natural creada por la naturaleza para proteger a los animales del ambiente. Bachelard también describe la concha como una protección simbólica para la imaginación; refugio que permite la supervivencia de un ser, creado por la imaginación, el cual no podría existir sin el exterior duro de la concha (107).

Bajo la protección de la casa, los sueños crecen, o como escribe Neruda, "y con poco, con pegarle al papel y trabajar / y arremeterle con rodilla y hombro / iba a crecer hasta llegar a ser, / hasta poder mirar por la ventana" (19-22). La decisión de Neruda de incluir la última frase, se correlaciona con uno de los punto finales de Bachelard: la protección de la casa le permite al constructor extender la intimidad de su espacio sagrado del hogar a la inmensidad del mundo. El deseo de Neruda de usar la imagen de una ventana, y de incluir descripciones de las puertas (líneas 34-40), simboliza su deseo de abrir la metáfora de su casa para extenderla a la patria.

En las últimas cuatro líneas, Neruda expresa la esperanza que siente de terminar "La Sebastiana": "Ya no pensemos más: ésta es la casa: / ya todo lo que falta será azul, / lo que ya necesita es florecer. / Y eso es trabajo de la primavera." Lamentablemente, la caída del gobierno de Allende coincide con la destrucción de sus casas. En 1973, sólo doce años después de que Neruda había terminado la construcción de su "casa de alegría", sus puertas fueron cerradas por el régimen militar, y no se abrieron nuevamente hasta 1992.

Para más información:

Un breve resumen del ambiente político en Chile 1970-1989

La muerte de Neruda

Otras casas de Pablo Neruda:

La Chascona

Isla Negra

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Introducción