En el poema, "La Chascona," Pablo Neruda describe el acto de construir su casa en Santiago. Según
Bachelard, dentro del contexto literario, la construcción de una casa representa la construcción
de un espacio solaz en que el hablante puede soñar (17). Para Neruda, un poeta que siempre se preocupaba
de construir sus casas de tal forma que proveyeran un espacio casi sagrado para escribir, el vínculo entre
la casa y el ensueño es evidente. Mientras leemos "La Chascona", descubrimos poco a poco que no
sólo se describe la construcción física de una casa, sino también, la construcción
simbólica de un sueño amoroso. Neruda vincula las imágenes de la casa y del sueño varias
veces en el poema para hablar de su futuro con Matilde, el cual se solidifica con la construcción de la
casa. Por eso, dicen los versos: "Mi casa, tu casa, tu sueño en mis ojos" (9), reiterando este
concepto pocas líneas después cuando escribe: "y el tiempo recoge en su copa tu sueño
y el mío / en la casa que apenas nació de las manos despiertas" (11-12).
Como describe Bachelard, la casa es un lugar de seguridad y de estabilidad (17). En su recreación de la
casa, como un tributo al amor, Neruda esperaba extender la sensación de seguridad y de estabilidad asociada
con la casa a su relación con Matilde. Por eso, se aprovecha de la imagen de la casa en su poema para describir
su deseo de crear un espacio para acoger a Matilde y protegerla. Al respecto, escribe: "las zarzas guardaban
el sitio con su sanguinario ramaje / hasta que la escala y sus muros supieron tu nombre" (3-4). Neruda expresa
su alegría al ver a Matilde, "dormida durmiendo en la casa" (24), porque revela el éxito
de su creación, al crear un espacio de seguridad y de estabilidad.
Como se estableció en la introducción, para Neruda, una parte importante en la construcción
de un espacio solaz, fue establecer un vínculo entre la casa y el mundo que la rodeaba. Por lo tanto, primero,
establece que la casa es hecha de elementos naturales: "La piedra y los clavos, la tabla, la teja se unieron:
he aquí levantada / la casa chascona con agua que corre escribiendo en su idioma" (1-2). Segundo, afirma
que la casa se caracteriza por la gente que vive en ella. Esto se ilustra cuando escribe: "tus ojos, mis ojos,
están derramados en roca y madera" (9). De esta manera, entendemos que "La Chascona" se caracteriza
por su tocaya, Matilde.
Según Bachelard, la seguridad de la casa provee un ambiente que permite que
el ensueño crezca de metas básicas a aspiraciones grandiosas. El crítico arguye que el éxito
del soñador de crear un lugar solaz en la casa le da la confianza de extender sus expectativas idílicas
al mundo real (183). Para el Neruda de 1970, la extensión de la felicidad de su vida personal al mundo que
le rodeaba era fácil. Había terminado la construcción de su casa en la capital, y su amigo,
Salvador Allende, era presidente del país. Por lo tanto, muchos han dicho que la muerte de Neruda fue causada,
en parte, por la desilusión que sentía como resultado del golpe militar de Augusto Pinochet. Mientras
Neruda estaba en el hospital en los días que siguieron al golpe militar, los soldados de la junta militar
registraron la casa buscando armas , y destruyeron la casa en el proceso. La destrucción de "La Chascona"
fue paralela a la destrucción del sueño que tuvo Neruda de Chile, como una casa de seguridad y de
estabilidad.
En su entrevista con Salvatore Bizarro, Matilde Urriarte dice que después de la muerte del poeta, volvió
a "La Chascona" con el cuerpo de Neruda para estar una vez más en su casa juntos. Aunque le habían
contado de su destrucción, nada podría haberla preparado para lo que encontró. No habían
dejado ninguna pieza de la enorme casa sin tocar. El puente que cruzaba el canal que corría por la entrada
ya no estaba, dejando que el agua inundara toda la casa. Matilde no sabía que hacer. Llegaron los vecinos,
y ella les preguntó si podían llevar cosas para rellenar el canal. Llevaron tablas y otras cosas
que pudieron encontrar. Finalmente, hicieron un "puente", y Matilde pudo cruzar el canal para llevar
a Pablo a la casa que él había construido para ella (Bizarro 158).
El año después de la muerte de Neruda, Matilde se ocupó de restaurar "La Chascona".
Se arregló todo menos el reloj de caja. Los soldados lo habían abierto buscando armas, parando el
reloj, lo que siempre mostraría la hora de su destrucción.
Para más información:
Un breve resumen del ambiente político en Chile 1970-1989
Otras casas de Pablo Neruda: